Lo único que conocía era la realidad de una esposa herida por mi culpa y una hija que venía en camino y pronto llegaría a alegrar nuestro hogar... puedo decir que necesité mucha valentía y mucha ayuda de Dios para tomar la decisión de afrontar la responsabilidad de un hogar cuando estaba sumido en "la inmunda", económicamente hablando... aquí algunas fotos de la carretera Tunja - Zetaquira, la cual me condujo al encuentro con mi amada esposa y mi hija preciosa :)

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